😦 El hijo del CEO del hotel humillaba a la mujer que limpiaba el suelo, sin imaginar lo que iba a suceder después.
Estábamos en el vestíbulo del hotel, esperando a que nuestras habitaciones estuvieran listas.
Una mujer estaba limpiando el suelo. No hablaba con nadie, solo se limitaba a hacer su trabajo. Fue entonces cuando un joven entró en el vestíbulo.
Vestido con un traje elegante, hablaba con un tono arrogante, como si todos le debieran algo. Algunos empleados cuchicheaban entre sí, y entendí que era el hijo del CEO del hotel.
Se acercó a la mujer que limpiaba el suelo y le dijo: «Esto no es una estación de tren, es una empresa. Debes limpiar el suelo antes de que lleguen los clientes, no durante el día.»
La mujer levantó la vista, pero no respondió. Entonces, el joven dio una patada al cubo y derramó el agua sobre el suelo. Luego añadió: «Limpia esto, estás aquí para servir.»
Nadie reaccionó. Ni los agentes de seguridad ni los recepcionistas. La mujer, sin decir una palabra, recogió el cubo y siguió limpiando el suelo.
El joven no imaginaba lo que iba a suceder después.
El resto de esta historia está en el artículo del primer comentario 👇👇👇.

Su padre, que había visto todo, lo despidió de la empresa.
Luego escuché que, unas semanas después, él regresó, pero esta vez como empleado de limpieza, decidido a empezar de cero.

Aprendió a respetar a los demás y a trabajar humildemente, demostrando su cambio.
Fue promovido a director de desarrollo humano e implementó iniciativas para mejorar las condiciones laborales.
Nunca olvidó la lección que aprendió en el vestíbulo de ese hotel, y luchó cada día para ofrecer un entorno de trabajo más justo y humano.

Un día, se cruzó con la mujer de la limpieza, que ahora era responsable de un equipo, y le dedicó una sonrisa sincera, reconociendo todo lo que le debía.
Ella, en silencio, le devolvió la sonrisa, consciente de que lo que él había atravesado lo había cambiado para siempre.






